Que te haga sentir miedo
Si tienes que pensar cómo decirle algo para que no explote, esconder determinadas cosas para evitar su reacción o constantemente sientes miedo de hacerlo enojar, tenemos un problema.
Que utilice tus inseguridades contra ti
Le contaste algo porque confiabas en esa persona y ahora, durante las discusiones, utiliza exactamente eso para lastimarte. Eso no es “se me salió porque estaba enojado”. Es romper deliberadamente un espacio de confianza.
Que intente aislarte
Primero tu amiga “no le cae bien”. Después tu familia “se mete demasiado”. Luego resulta que absolutamente todo el mundo es una mala influencia excepto él. El aislamiento es control.
Que controle tu vida disfrazándolo de preocupación
“Avísame cuando llegues” puede ser cariño. “Mándame tu ubicación, dime con quién estás y enséñame una foto para comprobarlo” ya es otra conversación. Preocuparse por ti no significa tener derecho a supervisarte.

Que jamás se responsabilice
Te gritó porque estaba estresado. Te insultó porque lo provocaste. Mintió porque sabía que ibas a enojarte. Amiga… una disculpa que termina explicando por qué tú provocaste lo que hizo no es precisamente una disculpa.
Que cruce tus límites repetidamente
Puedes perdonar un error. Pero si ya dijiste claramente “esto me lastima, no quiero que vuelva a suceder” y la persona continúa haciéndolo, dejó de ser desconocimiento.
Simplemente decidió cruzarlo. (si te fue infiel no es posible que haya confianza, hasta para ser amigos hay que tener confianza)
Que te humille
Burlarse de tu cuerpo, inteligencia, trabajo, familia o inseguridades y después decir “ay, no aguantas nada” no convierte automáticamente el insulto en chiste.
Cualquier tipo de violencia
Golpes, empujones, amenazas, romper objetos para intimidarte, impedirte salir de un lugar o cualquier forma de violencia sexual no son problemas normales de pareja.
Aquí la prioridad no debería ser enseñarle a comportarse mejor, sino tu seguridad y buscar apoyo.
Y recuerda algo importante
Puedes perdonar a alguien internamente y aun así decidir no volver a permitirle entrar en tu vida.
Perdonar no significa reconciliarte.
No significa olvidar.
Y muchísimo menos significa darle oportunidades infinitas.
Porque una cosa es amar a alguien con defectos y otra completamente diferente es acostumbrarte a vivir con alguien que te lastima y después espera que tu amor sea suficiente para borrar las consecuencias.