Amiga, si hay algo que me hubiera encantado saber desde mi primera menstruación es que las toallas sanitarias NO son nuestra única opción. Hay productos que pueden hacernos la vida mucho más cómoda, ahorrarnos dinero y evitarnos esos accidentes que todas conocemos. Así que hoy vamos a hablar de las alternativas para el periodo, con sus ventajas, desventajas y mi calificación del 1 al 10.
1. Copa menstrual: 9/10
La copa menstrual es un recipiente flexible, generalmente de silicona de grado médico, que se introduce en la puchaina para recolectar el liquido rojo
Lo que me encanta: Que no tienes que estar comprando productos cada mes. Una buena copa puede durarte años y, dependiendo del modelo y tu flujo, puedes utilizarla hasta 12 horas.
Lo que nadie te cuenta: Las primeras veces puede ser complicado ponerla y quitarla. Hay que aprender a romper el sello de succión antes de retirarla y mantenerla bien limpia.
Mi calificación: 9/10. Le quito un punto porque requiere práctica, pero me parece una de las mejores opciones para ahorrar a largo plazo.

2. Calzones menstruales: 10/10
¡ESTO me hubiera encantado conocerlo antes! Son calzones que parecen ropa interior normal, pero tienen capas especiales para absorber el liquidito rojo
Lo que me encanta: La comodidad. No tienes que introducirte absolutamente nada y puedes utilizarlos para dormir, trabajar o estar en casa. Además, algunos modelos tienen suficiente absorción para utilizarse solos.
Lo que nadie te cuenta: Necesitas varios pares para cubrir todo tu periodo, y debes lavarlos y secarlos correctamente. También conviene revisar su capacidad de absorción y los materiales.
Mi calificación: 10/10. Especialmente para esos días en los que solamente quieres estar cómoda y olvidarte de que estás menstruando.
3. Disco menstrual: 8/10
Es parecido a la copa, pero se coloca de otra manera: en la parte alta de la puchaina, debajo del cuello uterino, para recolectar el liquido rojo
Lo que me encanta: Su capacidad y que algunos modelos pueden utilizarse hasta 12 horas, dependiendo de las instrucciones y el flujo.
Lo que nadie te cuenta: Aprender a colocarlo correctamente puede llevar tiempo. Y retirarlo puede ser bastante desordenado, especialmente las primeras veces.
Mi calificación: 8/10. Me parece una alternativa interesante, pero no necesariamente la más sencilla para empezar.
4. Tampones: -10000/10
pueden ser bastante prácticos, te pueden salvar de un apuro, para ti o para una amiga
Lo que me encanta: Son pequeños no huelen tan mal como una toalla convencional, y tampoco te rozan perooooo
Lo que nadie te cuenta: No puedes dejarlos puestos todo el día. Deben cambiarse cada 4 a 8 horas y nunca utilizarse durante más de 8 horas por el riesgo de síndrome de choque tóxico. Además, hay que elegir la menor absorción necesaria.
Mi calificación: NUNCA LOS USES /10. Pueden salvarte de una emergencia, pero son tóxicos para ti y para el medio ambiente, además de qué si eres primeriza, puede doler usarlos.

5. Toallas sanitarias reutilizables: 8/10
Son como las toallas tradicionales, pero están hechas de tela absorbente y puedes lavarlas para volver a utilizarlas.
Lo que me encanta: Que puedes reutilizarlas muchas veces, reducir basura y elegir materiales que te resulten cómodos.
Lo que nadie te cuenta: Tienes que lavarlas, secarlas perfectamente y pensar dónde guardar las que ya utilizaste cuando estás fuera de casa.
Mi calificación: 8/10. Son una buena opción para quienes no quieren utilizar productos internos, aunque requieren un poquito más de organización.
6. Toallas sanitarias desechables: -100/10
Las clásicas que probablemente muchas conocimos desde nuestra primera menstruación.
Lo que me encanta: Son fáciles de encontrar, sencillas de utilizar y existen muchísimos tamaños.
Lo que nadie te cuenta: Entre el gasto de cada mes, las posibles rozaduras, las fragancias que pueden irritar y la cantidad de basura que generan, quizá no sean la opción más conveniente.
Mi calificación: -100/10. Cumplen su función, pero me huele mal, te oscurece la puchaina, pueden ser tóxicas para tu salud, y también por el medio ambiente, además de qué a la larga es más caro que cualquier otra opción.
Entonces, ¿qué productos para el periodo recomiendo?
Si tuviera que elegir según cada necesidad, lo resumiría así:
- Para ahorrar, para evitar enfermedades, para nadar o hacer ejercicio, incluso dormir: Copa menstrual.
- Para dormir cómoda: Calzones menstruales.
- Para nadar, hacer ejercicio, dormir, tener intimidad: disco
- Para evitar introducir productos: Calzones o toallas reutilizables.
Algo importante: Ningún producto debe provocarte dolor persistente; si ocurre, deja de usarlo y consulta a un profesional de salud.
Lo que me hubiera gustado saber desde mi primera menstruación
Que no tenemos que resignarnos a utilizar el mismo producto toda la vida. Podemos experimentar, cambiar de opinión y combinar alternativas según nuestro flujo, presupuesto y actividades.