8 Cosas tontas que hice para que mi novio no me dejara

Muchas personas a veces nos confundimos en temas del “amor”… En ocasiones creemos que lo tenemos y que lo conocemos, sin darnos cuenta que en realidad lo que estamos sintiendo es todo menos amor.

No sé si a todas nos suceda, pero mínimo a mí me tocó aprenderlo a la mala, después de una relación completamente enfermiza, codependiente y llena de chantajes emocionales. Y es por eso que hoy he de confesarme y compartirte algunas cosas realmente tontas que hoy me arrepiento de haber hecho por alguien a quien en realidad no le importaba y que solo me quería tener “allí” para su antojo.

Todo esto lo hago si estás pasando por algo similar, esperando que te ayude a recapacitar y a entrar en razón de que te mereces a una persona que dé lo mismo que tú en una relación.

Cortar contacto con todos mis amigos de los que él se encelaba sin razón alguna

Perdí amigos de literalmente de toda mi vida que eran como mis “hermanos”, por la locura de esa persona que nunca entendió que lo que tenía con ellos, era simplemente una hermosa relación de amistad, respeto y cariño que para nada tenía que ver con la atracción hacia ellos.

Descuidar mis estudios

Me salía de clases, no iba a la escuela y hasta reprobé muchísimas materias por estar disponible para él cuando me necesitaba.

Tragarme y aguantarme todos esos corajes que me hizo hacer

Cuando yo sabía que él me mentía, yo prefería quedarme callada. Quizá por el miedo o quizá por no querer hacer las cosas más grandes. Llegué a un punto de sentir que yo era quien provocaba que él me tratara así, tanto que hasta lo creía merecer.

Ponerme en contra de mis papás y hermanos

Cuando mi familia me intentaba aconsejar y entrar en razón yo me ponía una banda en los ojos y hasta los insultaba diciéndoles que él me quería y que no había nadie más que me comprendiera más que él. Fui muy tonta al hacer eso.

Esforzarme demasiado para hacerlo feliz

Aunque yo me sintiera estresada e infeliz.

Rogarle por un “te quiero”

Aunque yo sabía que la respuesta en realidad era “no”, yo era feliz escuchando un “sí” falso.

Darle siempre la razón en todo

Lo veía casi como mi “salvador”.

Pedirle perdón sin importar que él fuera el causante del problema

Tan obsesionada estaba con él, que no me importaba humillarme con tal de que no se enojara conmigo. Así de triste mi historia…

Si has vivido o estás viviendo algo similar, por favor recapacita y date cuenta que te mereces un amor bonito, que te valore y que te haga vivir una hermosa historia.

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