No es frialdad. No es ego. Es haber aprendido a las malas y decidir no volver a perderte por nadie. Aquí van las reglas no negociables de una mujer que ya se eligió:
1) NO reacciona, observa
Porque no todo comentario merece tu energía. El silencio también comunica y, sorpresa, dice más que mil párrafos.
2) NO ruega atención
El amor no se mendiga. Si alguien duda de estar, tú decides irte. Migajas no llenan.
3) Pone límites SIN explicarse de más
Decir “no” es suficiente. Quien te entiende, te respeta. Quien no, se queda fuera.
4) Se va donde NO hay reciprocidad
Reconoce cuando solo ella está dando. Prefiere la soledad tranquila a la compañía que vacía.
5) Controla sus emociones, NO las reprime
Siente profundo, pero no actúa desde el impulso. Llora, sana, reflexiona. No explota, aprende.
6) Elige paz antes que conflicto
No necesita ganar discusiones. Protege su energía como algo sagrado y se retira de lo que la altera.
7) Se elige incluso cuando duele
Soltar duele, quedarse donde no te valoran rompe. Su amor propio es prioridad, aunque el corazón proteste.
Madurar emocionalmente no te vuelve fría. Te vuelve selectiva. Y eso incomoda a quien se beneficiaba de tu falta de límites.
Guárdalo para cuando dudes. Compártelo con tu amiga que está aprendiendo a elegirse. Y si alguien se siente atacado… probablemente era parte del problema.