Advertencia: si te ríes es porque te dolió. Si te identificas… aviéntate un shot.

-
Yo nunca nunca le pedí perdón al wey que me estaba poniendo el cuerno para que no se fuera.
-
Yo nunca nunca acepté “vernos cuando pueda” como si fuera un privilegio.
-
Yo nunca nunca me quedé despierta esperando un “ya llegué” que nunca llegó.
-
Yo nunca nunca presumí un hombre que me escondía de su familia y de sus redes
-
Yo nunca nunca me culpé por exigir lo mínimo.
-
Yo nunca nunca acepté ser secreta “por ahora”.
- Yo nunca nunca normalicé el “así es él”.
-
Yo nunca nunca stalkeé hasta encontrarme a la ex (que sigue siendo su novia)
-
Yo nunca nunca me quedé en una relación solo por costumbre.
-
Yo nunca nunca pedí migajas de atención a las 2 a.m.
-
Yo nunca nunca celebré mensajes básicos como si fueran gestos épicos.
-
Yo nunca nunca fingí un 0rgasmo
-
Yo nunca nunca esperé que cambiara “cuando estuviera listo”.
-
Yo nunca nunca me comparé con alguien más (sólo para ver cómo gustarle más)

Si levantaste la mano más de tres veces, no eres débil: estabas enamorada y aprendiendo a golpes suaves (y otros no tanto). Guárdalo para jugarlo con amigas, reírse, llorar un poquito y recordar que ya NO estamos ahí.