Las amigas que NUNCA deberías de tener en los 20s

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Las que no comparten tus valores

No se trata de pensar igual. Se trata de compartir principios. Si constantemente justifican mentiras, infidelidades, manipulación o malas decisiones y tú ya no quieres vivir así, tarde o temprano esa amistad empezará a pesarte, (o bien te comportaras igual)

Las que quieren ser tus mejores amigas desde el primer día

Hay personas que llegan con una intensidad rarísima. Te admiran demasiado, quieren hablar contigo diario, saber todo de ti y hacer planes desde la primera semana. Las amistades sanas también necesitan tiempo para construirse. (No esta mal conectar pero… ten cuidado, no será que esa admiración sea un disfraz para ventilar tus secretos)

Las que convierten la admiración en competencia

Al principio todo son cumplidos. Después empiezan a copiar tu forma de vestir, tus ideas, tus proyectos o hasta tus gustos y  de repente ya no sabes si te están apoyando… o intentando competir contigo. Una buena amiga se inspira en ti sin sentir la necesidad de reemplazarte.

Las amigas inseguras

Las inseguridades sin trabajar terminan salpicando a todos. No quieren salir porque “se ven feas”. Se comparan con todo el mundo. Interpretan cualquier comentario como un ataque. Y al final cada plan gira alrededor de tranquilizar sus miedos.

Las que se toman todo personal

Con ellas siempre sientes que caminas sobre cáscaras de huevo. No puedes bromear. No puedes dar una opinión. No puedes decir “no”. Todo termina en un drama innecesario.

Las que viven instaladas en el papel de víctimas

Siempre hay un culpable. El trabajo. La familia. Las exparejas. Los amigos. La mala suerte. Todos son responsables de su vida… menos ellas. Y después de un tiempo entiendes que tampoco quieren cambiar.

Las que no tienen ganas de construir su propia vida

No hablo del dinero. Hablo de la actitud. De esas personas que siempre esperan que alguien más les resuelva todo mientras ellas no hacen absolutamente nada por cambiar su situación. La mentalidad también se contagia.

Las que hablan mal de todo el mundo

Si cada vez que salen critican a alguien distinto, pregúntate qué dirán de ti cuando no estés. Las personas que viven del chisme rara vez construyen relaciones de confianza.

Y aunque esta lista parezca dura, también descubrí algo muy bonito en mis 20.

Existen mujeres increíbles.

Mujeres que celebran tus logros, respetan tus límites, trabajan por sus sueños, te inspiran a crecer y hacen que salir con ellas te deje con más energía de la que tenías al llegar.

Al final, una buena amistad no se mide por cuántos años llevan conociéndose, sino por cómo te sientes cada vez que vuelves a casa después de verla.

Y si una amistad constantemente te deja agotada, insegura o cuestionándote quién eres… quizá no perdiste una amiga. Quizá recuperaste tu paz.