Cómo procesar el duelo de alguien que si AMASTE

3 min de lectura

Antes de empezar: no, no “se supera rápido”. Y no, no estás exagerando. Duele porque fue real. Pero tampoco es el fin del mundo, aunque ahorita tu cuerpo jure que sí.

Respira. Si necesitas llorar, llora. Si ya lloraste todo lo llorable y sigues aquí leyendo, es porque una parte de ti quiere volver a VIVIR.

Entiende esto primero: no todas las tormentas son eternas

El dolor no llegó para quedarse, llegó para moverte. No te está castigando, te está enseñando a soltar algo que ya cumplió su ciclo. No significa que no haya valido la pena. Significa que terminó.

Y sí: duele como si te arrancaran algo del pecho. Pero eso no te define, ni te destruye, ni te quita valor.

Regresa a TI (antes de “nosotros”)

Cuando amas, te mezclas. Y cuando termina, te sientes perdida porque olvidaste quién eras sola. Así que vuelve a lo básico:
¿Quién eres tú sin esa persona?
¿Qué te gusta?
¿Qué te interesa?
¿Qué te da paz?
¿Qué quieres construir en TU vida?

No para hoy, no para mañana. Para cuando vuelvas a sentirte tú.

Escríbelo TODO (aunque arda)

Agarra una libreta y escribe: Lo bonito que te dio. Lo que aprendiste. Lo que sí funcionó. Lo que agradeces. No para idealizar, sino para sacar lo que traes atorado. El dolor retenido pesa más que el dolor expresado. Verlo escrito te ayuda a procesarlo sin que se quede pudriéndose en el corazón.

Agradecer no es justificar, es liberar

Agradece el tiempo, las risas, las enseñanzas. Puedes escuchar su música, hacer algo que te enseñó, honrar lo bueno SIN quedarte ahí atrapada. El amor no se pierde solo porque cambia de forma.

Eso también es seguir amando, pero sin hacerte daño.

Sigue viviendo (aunque al principio cueste)

No te exijas salir, conocer gente o “estar bien”. Exígete lo básico: Come a tus horas, Duerme, Toma agua, Muévete un poco. Eso no es mínimo, es SUPERVIVENCIA emocional. Tu cuerpo necesita estabilidad para que la mente pueda procesar el duelo sin colapsar.

No fue un error haber amado

Escucha esto con atención: fue MIL veces mejor haber conocido el amor, aunque haya terminado, que nunca haberlo vivido. Amar no te hace débil, te hace humana. Mucha gente nunca se atreve. Tú sí.

Lo que nadie quiere oír (pero sana)

Llegamos solos a este mundo y nos vamos solos, sí. Pero en el camino AMAMOS, aprendemos y crecemos. Y cada etapa, incluso la que duele, también cuenta. No se acabó tu vida. Se acabó una historia. Y tú sigues aquí.

Guarda este artículo. No para leerlo hoy diez veces. Para leerlo el día que te vuelva a doler y recuerdes que sobreviviste… y que todavía te espera mucho por vivir y disfrutar.