Seamos honestas: tiembla y todas pasamos por las mismas fases. Primero: “¿fui yo o el piso?” Segundo: “sí está temblando”. Tercero: desbloquear el celular como loca para ver si Twitter confirma lo que tu sistema nervioso ya sabe.
Regla it girl número uno:
No te duermas desnuda. Y no, no es exageración. Si vives en zona sísmica, salir corriendo buscando ropa mientras el piso se mueve NO es cute ni seguro.
La solución: pijamas cómodas, suaves, ligeritas… o si de plano no te acomodas, siempre ten una bata cerca de ti, esas que se sienten como si no trajeras nada, pero sí traes. Ganas segundos valiosos y dignidad intacta.
Mochila sí o sí, pero bien pensada.
Ten una cerca de la puerta con lo esencial:
– Medicinas importantes, cubrebocas, gel antibacterial, botella de agua, papel higiénico.
– Copias físicas de documentos, libreta, libro (por si te aburres y no puedes gastar tu batería libremente), pluma (para los autógrafos?? o para escribir un número importante en caso de que se te acabe la batería) y dinero
– Llaves
– Una power bank
Y por favor, respaldo digital de TODO en Drive. La it girl prevé, no improvisa.

Si no puedes salir rápido, busca el famoso triángulo de vida.
Esto significa colocarte junto a objetos resistentes (como sillones, camas o muebles grandes), no debajo.
Si algo colapsa, esos espacios suelen crear un huequito donde hay más probabilidades de sobrevivir.

Story sí… pero después.
No grabes mientras tiembla. Tu seguridad vale más que el algoritmo. Nada de ventanas, espejos, lámparas o cosas que puedan explotar en tu cara. Ya cuando todo pase… ahora sí, selfie post-susto.
Tip beauty realista:
Pestañas y cejas hechas = verte presentable incluso a las 6 am con el corazón acelerado. No es vanidad, es eficiencia.
Pantuflas inteligentes.
Las de peluche son lindas, pero inútiles. Mejor tenis fáciles de meter el pie y que te permitan correr sin caerte. El piso puede tener vidrios y el drama no necesita más drama.
Recordatorio final:
Temblar no te quita estilo. El miedo no te quita poder. Y prepararte no te hace intensa… te hace lista.
Si este sismo te movió más por dentro que por fuera, no estás sola. Compártelo con tu amiga que siempre dice “yo estoy bien” pero claramente no lo está. Guardarlo también cuenta.