Mientras todos pensaban en ir no tan llamativos Jennifer Lopez decidió recordarnos que el negro jamás pasa de moda.
La cantante apareció en la boda de Taylor Swift y Travis Kelce con un impresionante vestido negro de alta costura que inmediatamente se robó las miradas.
Entre terciopelo, brillo, diamantes y plataformas imposibles, J.Lo llegó con energía de “sí, es tu boda, pero también es mi pasarela”

Y siendo honestas… si alguien podía convertir una boda ajena en su propio desfile de moda, era ella.