El caso de Marianne Gonzaga acaba de dar otro giro digno de serie de Netflix. Según el abogado de su expareja, la influencer estaría prófuga de la justicia después de que no fuera localizada para cumplir una orden judicial relacionada con su hija.
Sí… el drama no terminó cuando salió de prisión.
“Fuimos con la policía”
El abogado de José Said, padre de la menor, explicó que acudieron con autoridades a varios domicilios para cumplir una orden emitida por un juez: que la niña regresara con su papá.
Pero cuando llegaron… Marianne ya no estaba.
Según el litigante, visitaron su casa y la de varios familiares, pero presuntamente alguien le avisó que la estaban buscando y abandonó el lugar antes de que llegaran.
Resultado: ahora la califican como “escapada” o prófuga mientras no cumpla la orden.
El detalle que complica todo
Tenía un plazo máximo para entregar a la menor el 5 de marzo… pero adivina qué.
Ella asegura que sí asistió a la audiencia, sin embargo, abogados y testigos afirman que nunca se presentó. Mientras tanto, en sus redes ha seguido publicando videos viajando, saliendo y aparentemente haciendo su vida con total normalidad.
Lo curioso del caso es que muchos usuarios comenzaron a notar algo extraño: varios creen que ese contenido no es actual, sino videos grabados tiempo atrás que estaría subiendo ahora.

Y claro, eso solo ha encendido aún más las dudas alrededor del caso (y más porque muchas chicas observadoras se dieron cuenta cambio de uñas en cuestión de horas) 
Recordemos por qué su nombre ya estaba en polémica
El nombre de Marianne ya había explotado en redes desde 2025, cuando atacó con un arma blanca a Valentina Gilabert, provocándole múltiples heridas que la mantuvieron hospitalizada.
La influencer pasó varios meses detenida, pero posteriormente obtuvo su libertad después de que la víctima decidiera otorgarle el perdón.
Un gesto que en su momento parecía cerrar el capítulo.
Pero el drama sigue
Ahora el conflicto ya no gira alrededor de aquella agresión… sino de la custodia de su hija. Y mientras ambas partes aseguran que buscan el bienestar de la menor, la historia sigue sumando giros cada semana.
Porque cuando un caso mezcla influencers, tribunales, custodia y escándalos previos… internet no tarda en convertirlo en el chisme judicial del momento.