Amiga, parece que Ángela Aguilar ya se cansó de ser el saco de boxeo favorito de internet.
Independientemente de si hizo bien o mal las cosas con Christian Nodal, la realidad es que la sociedad no la perdonó… y tampoco parece tener planes de hacerlo pronto.
De hecho, el hate ya no viene solamente de usuarios en redes.
Cada vez más famosos, influencers y creadores de contenido han encontrado que criticar a Ángela suele venir acompañado de aplausos, likes y aprobación del público.
@angela.migajera Zavaleta BARRIÓ EL PISO con Christian Nodal y Ángela Aguilar: “Son un par de…” 😱 ¡LES DIJO SUS VERDADES EN SU JETA! #nodal #angelaaguilar
Y fue justamente después de todo eso que Ángela compartió una serie de publicaciones hablando sobre el respeto, la empatía y cómo la violencia también puede disfrazarse de entretenimiento.

“La violencia también recibe aplausos.” “Las palabras tienen consecuencias.” “El respeto no debería ser opcional.”
Y siendo honestas… tiene un punto.
Porque una cosa es criticar decisiones y otra convertir a una persona en el chiste favorito de internet durante más de un año. PEROOOO… aquí es donde aparece el detalle incómodo.
Porque también es complicado exigir empatía cuando gran parte del público siente que tú tampoco la tuviste. Especialmente con todo el contexto que rodeó a Cazzu y la forma en que ocurrió toda esta historia.
El público puede olvidar muchas cosas.
Lo que casi nunca perdona es sentir que alguien hizo daño… y después quiera saltarse las consecuencias