De llorar en pijama a brillar: Tips para superar una ruptura amorosa

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1. Agradece lo bonito y reconoce lo que dolió

Agarra una libreta y escribe todo lo que agradeces de esa relación y, del otro lado, todo lo que te lastimó. No tienes que mandárselo. Es para ti.

Porque cuando reconoces lo que pasó, puedes empezar a trabajar en ello en lugar de seguir idealizando al ex como si hubiera sido perfecto.

2. No confundas extrañarlo con necesitarlo

Muchas veces quien más quiere volver es quien tiene más tiempo y espacio mental para hacerlo. Tu cerebro entra en modo supervivencia y piensa: “Necesito recuperar a esta persona para volver a sentirme tranquila”. Pero quizá no necesitas recuperarlo. Necesitas recuperar tu vida, acércate más a tu familia y amig@s 

3. Llena tu agenda, pero no para escapar

¿Tenías algo pendiente de estudiar? Hazlo. ¿Querías aprender otro idioma? Empieza. ¿Siempre quisiste aprender a cocinar, pintar, bailar o hacer cerámica? Ahora es buen momento. No para convertirte en una máquina de productividad que jamás piensa en su ex, sino para volver a descubrir qué te gusta cuando nadie más está ocupando todo tu espacio mental.

4. Haz ejercicio aunque suene cliché

Sí, ya sé: “haz ejercicio y toma agua”. Pero funciona. Moverte puede ayudarte a regular el estrés, mejorar tu estado de ánimo y descargar parte de esa energía acumulada. Y de paso, cuando llegue tu próxima escapada a la playa… bueno… ahí ni te vas acordar de que estabas triste

5. Encuentra un hobby que no tenga absolutamente ningún propósito

No todo tiene que convertirse en emprendimiento. Haz algo simplemente porque te gusta. Pinta horrible. Aprende una canción. Arma rompecabezas. Cocina algo complicado. Planta flores. Haz manualidades. Cuando utilizas tus manos, tu cuerpo y tus sentidos para crear algo, dejas de pasar tantas horas viviendo dentro de tu cabeza.

6. No te obsesiones con “mejorar” inmediatamente

Cuidado con convertir la ruptura en una competencia contra ti misma. No necesitas salir con mejor cuerpo, ganar más dinero, tener un nuevo negocio y aprender tres idiomas en dos meses para demostrar que estás bien.

También puedes descansar. Sanar no es convertirte en una versión productiva de ti misma. Es volver a sentirte tú.

Y un día simplemente deja de doler

No vas a despertar una mañana con una alarma que diga: “Felicidades, ya superaste a tu ex”. Un día simplemente te vas a dar cuenta de que pasaron horas sin pensar en él. Después días. Y finalmente entenderás algo que en pleno duelo parecía imposible: esa relación era una parte de tu vida, no tu vida completa.

La vida sigue siendo demasiado corta como para pasarla esperando que alguien vuelva. Así que mientras estés aquí, disfruta. Con pareja, sin pareja, con planes o improvisando.

Porque el amor puede ser precioso, pero tu vida tiene que seguir siendo tuya.