Los fermentos no son una moda nueva. Literalmente llevan miles de años existiendo y pueden ayudar muchísimo a tu digestión, tu microbiota y hasta a sentirte menos inflamada.
Y no, tampoco necesitas convertir tu cocina en laboratorio.
1. Los NO negociables
Antes de hablar de fermentos, recuerda esto: Si duermes mal, no tomas agua, no comes suficiente proteína y sobrevives a puro estrés… ningún fermento va a salvarte. Primero los básicos. Luego los extras.
2. Kéfir
La reina absoluta. Tiene muchísimos microorganismos beneficiosos y además sabe delicioso con fruta. es un poquito ácido. Honestamente es el fermento que más fácil y completo.
3. Kimchi
Picante, poderoso y lleno de personalidad. Tu intestino probablemente la va a amar. simplemente es col, ajo, jengibre y especies fermentadas, le da un sabor riquísimo a la comida.
4. Chucrut
Es col fermentada con sal, facil y economico
5. Kombucha
La bebida favorita de las girls que hacen pilates. Burbujeante, refrescante y perfecta para quienes quieren variar un poco.
6. Masa madre
Ese pan que te hace sentir adulta funcional. Muchas personas lo toleran mejor que algunos panes industriales. aporta más y está hecho de harina con agua.
7. Miel fermentada con ajo
La joyita escondida de esta lista. sabe Dulce, intensa y ligeramente avinagrada. Simplemente dejando dientes de ajo sumergidos en miel durante semanas.
Muchísima gente la utiliza tradicionalmente durante temporadas de resfriados y para apoyar el sistema inmune.
La verdad
La salud intestinal no se arregla tomando una kombucha un martes y luego sobreviviendo a puro café el resto de la semana.
Tu microbiota es básicamente un ecosistema y como cualquier ecosistema… mientras más lo cuides, mejor funciona. Así que no necesitas probar los diez fermentos mañana.
Empieza por uno. Tu pancita probablemente te lo va a agradecer.
