Cómo logré que mi novio quisiera a mis hijos como si fueran suyos

Yo también me ilusioné muchas veces. Tuve novios que me hacían reír, sentir guapa y pensar que esta vez sí iba en serio… pero bastaba con decir “tengo un hijo” para que salieran corriendo más rápido que yo cuando veo una cucaracha voladora.

Y no los culpo, no todos están hechos para esto. Porque cuando sales conmigo, no es solo conmigo. Es conmigo y con mi hijo, pero hubo uno. Uno que no huyó, que no preguntó  por que no salía los fines de semana,  Se quedó. No por compromiso. Por elección y no fue fácil. Por eso te dejo lo que a mí sí me funcionó para que él no solo me amara a mí, sino también a lo que más amo yo: mis hijos.

1. No lo presenté como “el nuevo papá” ni como figura de autoridad

Error típico: “saluda al señor”, “hazle caso a él”, “dile papá”. NOOOOO. Aquí nadie viene a reemplazar a nadie, el llegó como amigo, como alguien que juega, que platica, que escucha, lo demás se dio solo.

2. Le di chance de conectar… pero sin presionarlo

No le dije: “Llévalos al parque”, “Hazle la tarea”, “Ámalos como si fueran tuyos o lárgate”. Le mostré cómo mis hijos aman… Cómo me abrazan sin pedirme nada, cómo celebran cada tontería que hago.
Y él solito entendió el nivel de amor que se estaba perdiendo si no se unía.

3. Si se quería ir, le abría la puerta (pero se quedaba)

Yo no tengo tiempo ni energía para estar rogando, si no quiere quedarse con TODO lo que soy, incluidos los mocos y berrinches, no me sirve y sí, hubo momentos donde se sintió abrumado, pero el amor real no huye cuando se complica, se queda y se adapta.

4. Aprendimos a hacer equipo financiero

Al principio yo trabajaba como loca, y él se quejaba porque no tenía tiempo para él, hasta que entendió que si no me ayudaba, no podía estar presente, hoy los dos generamos, los dos aportamos, los dos disfrutamos.

5. Le di su lugar… pero sin ponerlo por encima de mis hijos

Sí, lo escucho. Sí, lo apoyo. Sí, lo cuido, Pero mis hijos estaban aquí antes que él y eso no cambia, si él se gana su lugar, será porque lo construyó, no porque yo se lo impuse.

6. Dejé que mis hijos también eligieran si querían quererlo

No forzarlos. No sobornarlos. No manipularlos. Solo observar y poco a poco, los vi acercarse, porque los niños no mienten, si sienten amor verdadero, lo devuelven y si no… también lo hacen notar.

Y si no se puede, no pasa nada

No todos los hombres tienen la capacidad de amar hijos que no son suyos y no es tu culpa, pero lo que sí puedes hacer es no conformarte con menos solo por no estar sola o por tener un “proveedor”.
Tú no estás buscando un papá para tus hijos, estás buscando un amor a quien abrazar y que los abrace a todos