¿Por qué después del susto te dicen “come bolillo” y NO pan de dulce?
México podrá temblar, pero el bolillo NUNCA FALTA. Y no, no es broma: tiene lógica.
Después de un susto fuerte (temblor, coraje, shock), tu cuerpo entra en modo supervivencia. Sueltas adrenalina, baja la presión y llegan los clásicos: mareo, náuseas, manos frías y el icónico “ya me voy”.
Aquí entra el bolillo: harina simple + sal. Eso ayuda a estabilizar la presión sin alborotar más el sistema nervioso.
El pan de dulce, aunque se antoje, es TRAMPA. Azúcar rápida = sube y baja la glucosa, acelera el corazón y puede empeorar la ansiedad. Te calma dos minutos y luego te deja peor.
Además, el susto revuelve el estómago. El bolillo no irrita, absorbe ácido y da sensación de estabilidad. Absurdo, Maybe, pero es funcional, podrán juzgar el método de los mexicanos pero jamas sus resultados. Las abuelas sabían cosas.
Resumen express: Bolillo regula. Pan dulce acelera.
Compártelo con la amiga que se fue directo al pan dulce y luego dijo “me siento mal”