Me hice una abdominoplastia y una lipo 360: esto fue lo más difícil (y lo que nadie te cuenta)

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TikTok nos enseñó que una lipo 360 y una abdominoplastia son básicamente despertar siendo otra persona. Sales del quirófano y mágicamente apareces con cintura, abdomen plano y glúteos perfectos.

La realidad es un poquito más complicada y como ya pasé por eso, te voy a contar las fases reales de esta experiencia:

Fase 1: El nervio antes de la cirugía

Lunes (29 de junio): Ingresé a las 9:00 p.m. ingresé al hospital para que comenzaran los antibióticos, los sueros y el ayuno y aunque una intenta hacerse la valiente, la realidad es que en tu cabeza ya estás pensando de todo.

¿Y si algo sale mal? ¿Y si duele muchísimo? ¿Y si me arrepiento? Spoiler: no me arrepentí.

Fase 2: El quirófano

Martes (30 de junio): A las 6:30 a.m. me trasladaron a quirófano. Me marcaron las zonas para el corte y la transferencia (espalda, glúteo y abdomen). realicé el protocolo de ingreso (datos y tipo de sangr3) Me aplicaron la anestesia epidural (bloqueo) en posición fetal y me conectaron a monitores y sonda urinaria

La peor parte viene después.

10:00 a.m.: Con la anestesia haciendo efecto, iniciaron con la liposucción de espalda (boca abajo). Luego, me pusieron boca arriba para la abdominoplastia y, finalmente, el relleno de glúteos. La recuperación (las primeras horas) 3:00 p.m.: Pasé a recuperación. Estuve bajo efectos de la sedación, entre delirios y lapsos de sueño

Fase 3: El despertar

Aquí empezó el verdadero evento canónico. Desperté en recuperación sintiéndome completamente desorientada. Entre sueño, sedación y delirios, apenas podía entender qué estaba pasando. Mover las piernas parecía misión imposible y cada hora se sentía eterna.

Fase 4: El primer intento de levantarte

7:00 p.m.: Me subieron a piso. Me retiraron la sonda y me indicaron caminar. El primer intento falló por mareo; al segundo, el agua me dio asco; pero al tercer intento logré levantarme, caminar, comer algo e ir al baño. Nota importante: Sales con dos drenajes que bajan por la zona íntima para expulsar los líquidos

Madrugada (1 de julio): A las 3:00 a.m. intenté caminar otra vez, pero seguía con mareos. Mañana: A las 4:00 a.m. me dieron analgésicos. A las 7:00 a.m. ya estaba despierta y fui al baño sola. A las 10:00 a.m. ya había desayunado y logré caminar erguida. 11:00 a.m.: Me dieron el alta médica.

 

Fase 5: Los drenajes

Nadie habla suficiente de esto. Sales con drenajes para eliminar líquidos acumulados. Son normales. Son necesarios. Y son incómodos. No es dolor insoportable, pero definitivamente tampoco es la parte aesthetic que muestran las influencers.

Fase 6: El dolor real

A las 4:00 p.m. ya estaba en casa. Mentiría si les digo que no duele; sí duele: la herida, la espalda y los drenajes son molestos. Yo me sugestioné mucho leyendo comentarios en internet y aunque es doloroso, valió totalmente la pena: ¡los resultados son hermosos!

Screenshot

Mi conclusión

No romantices esta cirugía. Es una cirugía mayor con dolor, incomodidades, drenajes y recuperación. Pero tampoco es la película de terror que muchas personas cuentan.

Si vas informada, sigues las indicaciones médicas y entiendes que el proceso requiere paciencia, probablemente lo más difícil no será el dolor…

Será dejar de revisarte el abdomen cada cinco minutos para ver si ya bajó la inflamación.