
Enterrado vivo.

La leyenda dice:
Entierran a una persona aparentemente muerta. Dentro de su féretro y con todo el funeral. Tiempo después, cuando abren la tumba y el féretro, ven rasguños y otras marcas de deseperación por escapar. El cadaver está en una posición de pánico total.
La verdad:
Esto no es leyenda. Pasaba con muuucha frecuencia hace ya unos siglos.
En el siglo 19, William Tebb intentó hacer registro de todos los enterrados vivos. Encontró 219 de enterrados vivos, y docenas de casos donde embalsamaban mal los cuerpos y continúan descomponiéndose en vida.
Esto parece absurdo, pero si hacemos cuenta que en aquellos días, los doctores cuando no detectaban pulso en la persona la declaraban muerta. Si tenías algún tipo de gripe en ese entonces, te recetaban cosas muy raras, y el único método que tenían para saber si estabas muerto era gritándote "DESPIERTA" y tomándote el pulso. Si ninguna de las dos funcionaba, te enterraban.

En una feria, en una casa de sustos, había una decoración de una momia que se veía muy real. Un día que unos niños estaban asustándose y picando esta decoración, se dieron cuenta que era una persona de verdad.
La verdad:
En 1976, un equipo de filmación grababa el episodio de una serie de televisión, y entraron a una casa embrujada en la feria del Nu-Pike Amusement Park en Long Beach, California.
Cuando iban caminando, sin querer le tiraron el brazo a un supuesto maniquí. Pero revisaron el brazo y vieron que tenía hueso dentro.
El cuerpo fue de una gran mente criminal, llamado Elmer McCurdy, que fue asesinado en un robo a un tren en 1911.

Durante muchos años se habla que el vodoo puede encoger cabezas de los enemigos. Pero, ¿será verdad?. ¿O nada más una técnica de algunos brujos para tener respeto?
La verdad:
Encoger cabezas es algo real, sobretodo lo practican grupos específicos del río Amazonas. Y lo hacen de esta manera.-
Hacen un corte en la parte trasera de la cabeza, y le quitan la piel del cráneo. Cosen la boca y los ojos para que se mantengan cerrados. Hierven la piel en agua caliente, y luego la secan con piedras calientes. Luego les dan otra vez forma de cabeza.
Esta práctica era rara inclusive para los nativos, pero eso cambio en el siglo 19. La venta de cabezas encogidas se volvió todo un negocio, sobre todo en Sudamérica y en la Polinesia.

La leyenda dice:
Una persona es llevada al hospital totalmente congelada y piensan que está muerta.}El Doctor le pega en la frente con su pluma y declara "Si, está muerta". Cuando el cuerpo está en la morgue y el hielo comienza a derretir, esta persona se encuentra totalmente viva y sale caminando del hospital, como si nada hubiera pasado.
Un vecino encontró a Jean Hilliard en una nevada en su casa, y vió que estaba congelada. La llevaron al hospital en un automóvil, como si fuera una pedazo enorme de hielo.
Llegando a el hospital, muchos doctores querían ayudarla, pero sabían que noexistíamucha esperanza.
Cuando Jean fue conectada a una frazada térmica, comenzó a pestañear, Y después de unos minutos, volvió a la vida como si nada hubiera pasado. Jean menciona que se quedó dormida en una banca de unparque mientras dormía. Cuando se quitó todo el hielo, ella volvió como si nada a sus actividades normales.
Ladrones de órganos.

Todos hemos escuchado la historia de que unos turistas son drogados y llevados a un hotel. Cuando despiertan, encuentran una cicatriz e un costado de su cuerpo y con una letrero que dice "Llama a una ambulancia, o morirás".
La verdad:
Mohammad Saleem pensó que tenía un nuevo y mejor pagado trabajo en Nueva Dehlij. Saleem fue a la ciudad por órdenes de sus superiores para una prueba y ver si lo contrataban.
Desafortunadamente para Saleem, en la casa que se estaba quedando, sin motivo alguno, muchos hombres entraron, drogaron a Saleem y lo dejaron inconsciente. Se levantó unas horas después con mucho dolor en uno de sus costados y en una tina con aguafría.
Y sus secuestradores le dejaron una carta donde decía que si hacía declaraciones públicas, se desquitarían con su familia.
La venta ilegal de órganos se da sobre todo en En Brazil y el este de Europa, porque al parecer, pagan muy bien por un riñón (unos $3,000 ó $4,000 dólares).
Los órganos siempre han sido muy demandados en el mercado negro.






