Un día, vas por la calle, para tomar el autobús y de repente, alguien te mete en una camioneta. Te secuestra no durante horas o días, sino durante 18 años. Es casi toda la vida.

¿Se imaginan como vivir después y durante esto?

Esta historia es totalmente verídica. Haycee fu liberada hace menos de dos años, después de vivir 18 con su secuestrador.

 

 

Dugard tenía 11 años en junio de 1991, cuando fue secuestrada  mientras su padrastro la veía caminar hacia el autobús escolar cerca de su casa en South Lake Tahoe. La tuvieron cautiva en un recinto secreto en un patio trasero. Dio luz a dos niñas, la primera cuando tenía 14 años, procreadas por Phillip Garrido.

La niña había sido secuestrada a escasos metros de la vivienda familiar por el secuestrador Philip Garrido y lo que es peor, por su esposa, Nancy, que todo ese tiempo le ayudó a mantener a la niña secuestrada. Le dieron una descarga eléctrica para que se tranquilizara y la metieron a una pequeña en una furgoneta. Aunque llamaron a la Policía inmediatamente nunca se encontró el vehículo.

Ese día, la mamá de Haycee no fue a darle su beso de despedida por que ya iba tarde al trabajo por segundo día consecutivo. Ese beso pudo haber salvado a Haycee del secuestro.




Los secuestradores la llevaron a casa de Garrido, que es un delincuente sexual anteriormente convicto por una violación.

Sorprendentemente, antes de culplir la cantidad de años pactada, lo dejaron libre por "buena conducta" y por "estar rehabilitado".

 

Haycee vivió unos días en un cuarto totalmente cerrado y sin luz, antisonido por unos días, mientras el secuestrador se aseguraba de que no escaparía. La desnudo por completo y la esposó a la cama. El segundo día por la noche, el secuestrador llegó con leche de chocolate y una barbie.

Cuando supó que ya no huiría por el miedo, Garrido puso a Haycee en un pequeño cuarto aislado y secreto en el jardín trasero de la casa. Recibiendo solo algo de comida diario. Sin escapatoria.

Jaycee Lee recuerda sobre todo el miedo que le paralizaba el cuerpo y el habla. Nunca pudo gritar para pedir ayuda, ni siquiera cuando era violada repetidamente por su secuestrador, Philip Garrido.


Como resultado de todas las violaciones, durante esos 18 años la víctima dio a luz a dos bebés que fueron obviamente producto del secuestrador mismo.

 

Pero Jaycee tenía otro miedo, durante sus 18 años de encierro pensaba continuamente en su madre. En como se encontraría y cómo sería reunirse con ella. Tenía pavor a ese momento, al posible rechazo, a su reacción al saber que tenía dos hijas. Pero no fue así, cuando se reencontraron "allí estaba, con los brazos abiertos, sonriendo y llorando, y ella puso sus brazos alrededor de mí y me sentí tan segura de nuevo". "Le dije que olía como siempre, ella era mi mamá, mi apoyo", apunta Jayce.

Phillip Garrido, el hombre que mantuvo durante 18 años prisionera a Jaycee Lee Dugard, ha sido declarado por la corte de Placerville, California, culpable de secuestro y violación de la joven y condenado por ello a 431 años de prisión, mientras que su esposa, Nancy Garrido, ha sido condenada a 36 años de cárcel por mantener cautiva, desde el 10 de junio de 1991 y hasta el 2009, a Dugard.