¿Te imaginas que puedas enfermarte por bañarte? Y no solo por salirte sin secarte, más bien, por el agua...

Un estudio llevado a cabo por cientÃficos americanos reveló los peligros a los que uno se expone al darse una ducha. Esto es por que la superficie por la que sale el agua en las alcachofas de las duchas suele contaminarse de forma importante con bacterias patógenas.
En el estudio hablan concretamente del Mycobacterium avium (primo del bacilo causante de la tuberculosis) y cifran su presencia en cantidades importantes en un 30% de los cabezales de las duchas. Y no estamos hablando de una bacteria más… El Mycobacterium avium origina cuadros respiratorios, si bien suele afectar de forma predominante a personas con salud precaria.
De hecho, esta bacteria está presente en el agua normalmente. Sin embargo, en las duchas tiende a formar una fina capa, donde la concentración aumenta hasta 100 veces el valor normal. Además, las gotitas procedentes del chorro de la ducha pueden mantenerse en suspensión, con lo que es más probable que entre la bacteria por inhalación, llegando a las zonas más profundas del pulmón.
¿Y qué podemos hacer, entonces, para evitar una infección por esta bacteria?


