Lecciones que la relación tóxica de mis padres me dejó

El amor no es como las películas o las novelas para adolescentes lo pintan. Y la relación de tus padres no es la excepción. A lo largo de nuestra vida nos han hecho creer que las figuras paternas son perfectas, incriticables, un ejemplo a seguir. Y quizá algunos aspectos lo sean, pero sería una ilusión creer que todo lo es.

Si no miramos objetivamente los ejemplos que tenemos enfrente y los idealizamos así sin más, entonces estaremos condenadas a repetir los errores que tanto daño han hecho por generaciones. Aceptar que la relación de tus padres es o fue tóxica (sin importar en qué nivel), es el primer paso para romper esas cadenas que te impiden tener una relación sana y realista.

Se vale analizar para crecer, y en lo personal, estas son las lecciones que la relación tóxica de mis padres me ha dejado. Espero te sirvan y te animen a escribir tus propias lecciones.

Un embarazo no es una razón para casarte

Los embarazos no planeados y no deseados son una realidad, no podemos mirar hacia otro lado y fingir que no ocurren. Así como no puedes creer que casarte por esta razón, funcionará. Necesitas querer compartir tu vida con alguien para que funcione y mucho más importante, para que no seas infeliz.

Casarte joven es un error

Los tiempos han cambiado (afortunadamente), y no necesariamente tu primer novio tener que convertirse en tu esposo. La falta de experiencias hace que las relaciones fracasen. Necesitas vivir muchísimas cosas y conocer mucha gente antes de decidir unir tu vida a la de alguien más. Quedarte con ganas de algo sólo hará que te frustres.

El miedo a envejecer solo, no es razón para tener hijos

He escuchado infinidad de veces a personas decir que una de las razones por las que la gente debería tener hijos es para tener a alguien que te cuide cuando seas viejo. Y creo que es la razón más egoísta que he escuchado en mi vida. Tus hijos no son enfermeros. Tener hijos es una decisión que debe estar más pensada que eso.

Las peleas constantes no son algo normal

Los desacuerdos y las peleas obviamente existen dentro de una relación. Pero si estas se convierten en el pan de cada día, la cosa ya no es normal ni sana. Creer que el conflicto y la infelicidad van ligadas al amor es un tremendo error. Las parejas pelean porque no saben comunicarse, porque no saben ser equipo y porque algo en el fondo ya está más que podrido.

Quedarse juntos sólo por los hijos no es buena idea

La idea de que los hijos crecerán más traumados si los papás se divorcian que si se quedan juntos odiándose y peleando todo el día, es una completa ridiculez. Para que un niño crezca sano y feliz necesita ver a sus progenitores del mismo modo, no queriéndose matar a cada segundo.

No descuides a tu pareja al tener hijos

No, no es ser egoista ni descuidar a tus hijos. Se trata de no enfocar todos tus recursos en ellos porque terminarás desgastándote y desgastando la relación. Descuidar tu vida de pareja sólo ocasionará distanciamiento y cuando los hijos abandonen el nido, no serán más que un par de extraños sin nada en común que viven juntos sin amor.

No uses a tus hijos como armas

Usar a tus hijos para que tu esposo no te deje es llegar demasiado bajo. Usarlos como mensajeros para comunicarse entre ustedes o hacer que ellos se pongan en contra de alguno de sus padres es demasiado vil. Los niños no son escudos humanos que te protegen de las cosas que no quieres enfrentar, tú deberías ser su escudo no al revés.

Si perdonas una infidelidad condenas tu felicidad

La frase “Todos merecemos una segunda oportunidad” no aplica en el ámbito del amor (esa es mi opinión), quien se atreve a lastimarte y a defraudar tu confianza no merece más que un pasaje al mundo del olvido. Si perdonas una infidelidad sólo por no quedarte sola, condenarás para siempre tu tranquilidad y tu felicidad.

Los hijos se dan cuenta de todo

Los padres creen que los hijos no se dan cuenta de nada, cuando son los primeros que se enteran que las cosas van fatal. Habla con ellos, te aseguro que te llevas una tremenda sorpresa.

El amor y la pasión se trabajan todos los días

Si el amor y la pasión se dan por sentados, se enfrían y mueren. El matrimonio si bien no es algo sencillo, tampoco tiene que ser complicado. Basta ponerse las pilas y no perder la chispa que hizo que el amor naciera.

No casarte y no tener hijos es una opción

Aunque suene duro, muchas personas no están hechas para ser padres. Muchos tienen hijos y se casan porque es lo que sigue y no porque es lo que quieren. No casarse y no tener hijos también son opciones válidas, incluso pueden darte mayor felicidad. Piensa con detenimiento qué camino quieres que tome tu vida, no tiene que ser precisamente el que tus padres o el que todos recorren.

Querer controlar todo no mantiene las cosas bajo control

Esto le pasa a todo el mundo, pero lo he visto más en mujeres. Mujeres que tratan de controlar la existencia entera del marido y de los hijos porque creen que así mantienen todo bajo control, nada se les escapa y la felicidad llegará. No pueden estar más equivocadas, nada en esta vida puede controlarse, si alguien te será infiel, lo será aunque lo controles al 100, tus hijos elegirán el rumbo de su vida aunque tú ya tengas planes.

Si aprietas, asfixiarás.

Sacar de tu vida a personas tóxicas es necesario

La familia no es sagrada, ni perfecta ni indispensable. Siento ser tan ruda pero tenemos que empezar a ver las cosas con un poco más de realidad. Las personas tóxicas no sólo vienen del exterior, en el mayor de los casos se encuentran en casa o son muy cercanos. Si tus padres te están afectando emocionalmente, alejarte de ellos no te condenará.

Los padres son un ejemplo pero no siempre positivo, de lo malo también se aprende y tenemos que hacerlo o nuestra vida sólo será una repetición de sus errores.

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